Bicicletas públicas urbanas

Bicicas, Bicing, etc…cada vez son más las ciudades que cuentan con esta oferta de movilidad urbana pública, las bicicletas.En Alemania, Holanda, Dinamarca y Noruega se trata de un sistema muy extendido desde hace años. En otros países, como Francia, donde la bicicleta no estaba tan difundida, ha empezado a ser más común, y Lyon, su modelo paradigmático.

En España, los primeros sistemas de bicicletas públicas se pusieron en marcha a principios del año 2000. Uno de los más veteranos es el de Vitoria-Gasteiz. En la actualidad, 29 municipios repartidos por todas las comunidades autónomas disponen de alguno, y 30 ciudades más están instalando o tienen prevista su implantación. Asimismo, una veintena de ciudades, con apoyo del Plan de Acción del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), disponen de sistemas de préstamo.

En la actualidad se pueden encontrar dos tipos de sistemas. Los automáticos se basan en las nuevas tecnologías para facilitar un uso directo y habitual de las bicicletas. Para identificarse, el usuario debe tener una tarjeta “inteligente”, e incluso algunos funcionan mediante mensajes SMS de teléfonos móviles.

Estos sistemas pueden ser gestionados por administraciones, compañías de publicidad en el mobiliario urbano o por operadores de transporte publico. Asimismo, la informatización del sistema permite utilizar las bicicletas las 24 horas del día, conocer al detalle su utilización, y ofrecer por ejemplo tarifas diferenciadas dependiendo del uso.

Por su parte, los sistemas manuales disponen de personal específico que atiende a los usuarios, los cuales se tienen que identificar para poder utilizar la bici, ya sea en un registro o mediante una fianza. Suelen contar con un horario y un tiempo máximo de uso, que oscila entre las tres y cuatro horas. Su coste puede ser gratuito, mixto o de pago, según si lo impulsa una institución pública o una empresa privada.

[ad#ad-1]El sistema manual es ideal para ciudades pequeñas y medianas, y además de su uso cotidiano, también puede ser muy útil como una oferta turística y de ocio más. En cuanto a los automáticos, resultan más indicados para ciudades grandes o medianas con una demanda elevada y cotidiana.

En España, el sistema más extendido es el manual, aunque cada vez resulta menos extraño ver ejemplos de utilización automática, como en Barcelona o Burgos, con la tecnología de tarjeta “inteligente”, o en Albacete, con el sistema por SMS.

Asimismo, algunos expertos incluyen los “parques comunitarios de bicicletas” entre estos sistemas. Se trata de bicicletas cedidas o donadas para ser utilizadas en una comunidad de suscriptores, y disponen también de accesorios para ampliar su uso, como sistemas de transporte de las bicis, sillitas, remolques, etc. Por ejemplo, en Castellbisbal (Barcelona) funciona la comunidad “Mou-te en bici cada dia”, y en la misma ciudad condal, la denominada “Bicinostrum”.

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