Los modos de transporte que utilizamos no solo tienen un impacto en el medio ambiente y por tanto en la salud pública, como ya hemos indicado en post anteriores, sino que también influyen de una forma importante en nuestro estado de salud, en nuestras relaciones sociales e incluso en el grado de felicidad que alcanzamos en nuestra vida.

Los impactos producidos por los automóviles y los camiones en las ciudades no solo afectan al conjunto de la sociedad, con una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, sino que también se ven perjudicados los propios usuarios. De acuerdo con estudios de la Universidad de Malmö en Suecia, las personas que habitualmente se desplazan a su puesto de trabajo en bicicleta, andando o en transporte público presentan menores tasas estadísticas de sobrepeso y obesidad que aquellos que utilizan el automóvil para ir a trabajar. Leer el post entero
En los últimos años estamos asistiendo a una reinvención del automóvil para su cambio tecnológico hacia la tracción eléctrica, abandonando los combustibles fósiles, que se encuentran limitados por sus reservas y por sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Pero el coche eléctrico no es el único medio que utiliza la electricidad como fuente energética en el transporte, desde hace décadas otros medios, fundamentalmente, ferroviarios (tren, metro y tranvía) e incluso algún modo de transporte por carretera como el trolebús, o las bicicletas eléctricas, han incorporado esta tecnología con conexiones directas a la red eléctrica como las catenarias de ferrocarriles y trolebuses o con conversores de la energía cinética en electricidad en el caso de las bicicletas eléctricas. Leer el post entero
El uso del vehículo privado en la movilidad cotidiana debida fundamentalmente a desplazamientos hasta el centro de trabajo, provoca, de media, unas emisiones de gases de efecto invernadero hasta siete veces superiores a las generadas con el uso del transporte público.

El automóvil es el medio más contaminante en ambientes urbanos por viajero transportado, este hecho se debe fundamentalmente a la baja ocupación de los vehículos en estos trayectos donde la media de ocupantes según datos del Instituto Español para la Diversificación y el Ahorro Energético (IDAE) es de 1,2 por trayecto. Leer el post entero
Según los datos publicados en la Edición Especial de la revista National Geographic España dedicada a la energía, el sector del transporte se configura como la principal fuente de gases de efecto invernadero (GEI), superando a otros sectores como la industria, los consumos domésticos o la agricultura.

La cifra de emisiones de CO2 debidas a todos los medios de transporte ascendió a un total de 6.453 Millones de Toneladas de dióxido de Carbono, contabilizando las emisiones en el año 2006, previamente a la disminución de la producción industrial debida a la crisis económica, a partir de 2008, que en años anteriores se había situado como la primera fuente de emisiones GEI. La fuente original de estos datos es la Agencia Internacional de la Energía. Leer el post entero
Un estudio elaborado por investigadores finlandeses ha señalado que los nueve Renos de Papá Noel son el transporte que menos contaminantes genera durante estas fiestas navideñas.

Según las conclusiones de la investigación su capacidad para volar, la ausencia de rozamiento y su alta velocidad minimiza su consumo energético, limitando incluso sus huellas en zonas nevadas y su impacto sobre el terreno.
Estos investigadores han comparado este transporte con otros habituales de esta época como los camellos utilizados por los Reyes Magos de Oriente que aunque son 3, frente a los 9 renos utilizados por Santa Claus, recorren un mayor número de kilómetros y no presentan un grado de habilidad tan elevada para desplazarse en altura, consumiendo más energía para ello y realizando una mayor emisión de gases de efecto invernadero. Leer el post entero