Superárbol

Hoy he leído en www.consumer.es que una empresa peruana peruana, Tierra Nuestra, propone llenar las ciudades de una máquina a la que han denominado “Purificador de Aire Urbano” (PAU-20).

Estos artefactos tecnológicos simulan las virtudes de los árboles para luchar contra el cambio climático y la contaminación atmosférica. Absorven el dióxido de carbono(CO2) de la atmósfera, iluminan las calles de forma ecológica o generan electricidad gracias a la energía solar.

Con estas máquinas quieren contrarrestar el problema de la contaminación del aire y de la salud pública, un problema de gran preocupación en la actualidad.

[ad#ad-1]Este “Súperárbol” es capaz, según sus creadores, de absorver CO2 y emitir oxígeno de manera similar a 1.200 árboles reales, y filtrar elementos nocivos como polvo y microorganismos de 200.000 metros  cúbicos de aire al día, la cantidad que respiran 20.000 personas. El aparato funciona absorbiendo el aire del ambiente y fijando los elementos contaminantes en agua, de manera que lo vuelve a lanzar al exterior ya purificado. Por su parte, el agua resultante se convierte en una mezcla de líquido no potable y lodo estéril que es depositado en un desagüe, y que sirve además para monitorizar los virus presentes en el entorno.

Por el momento, el primer prototipo de este “Superárbol” se encuentra en el exterior del Ministerio de Industria, Comercio Exterior y Turismo, en Lima, a la espera de recibir un mayor apoyo por parte de instituciones o empresas. Asimismo, participa en los Rolex Award for Enterprise 2008, un premio internacional para proyectos innovadores.

No obstante, podría decirse que no es un sistema tan ecológico cuando para su funcionamiento consume 2,5 kilovatios de electricidad y 12 litros de agua a la hora, además de los residuos que genera. Por su parte, sus responsables matizan que su principal objetivo es el de concienciar a los ciudadanos, de manera que reduzcan el uso de combustibles fósiles. En cualquier caso, afirman, consume menos que otras propuestas similares, y recuerdan que apenas requiere un gasto de dos euros diarios.

En este sentido, por ejemplo, una empresa castellonense, Movigi Spain Air Filter, está trabajando en un “árbol artificial” para eliminar “de día y de noche” el CO2 de la atmósfera, según sus responsables. En el proyecto, que utiliza un proceso químico de purificación fotosintética, colabora asimismo el grupo de investigación de Química Inorgánica Medioambiental y Materiales Cerámicos de la Universitat Jaume I, de Castellón.

Tal vez, algún día, estos aparatos formen parte de nuestro moviliario urbano.

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