El hecho de que cada vez dependamos más de los ordenadores está empezando a castigar el medio ambiente. Cada año se tiran más de 31 millones de PC en todo el mundo. Sólo el plástico de cada sistema ya requiere 7 litros de crudo para su fabricación. Por otro lado, cuando se tiran los ordenadores, muchos de sus componentes (como el plomo, el níquel, el cadmio) amenazan con deteriorar el medio ambiente. Reduce al mínimo este reproche comprando un modelo que se pueda actualizar sin grandes problemas; y cuando ya no te sirva, da tu ordenador a una organización que recicle material informático en comercios de segunda mano o en colegios y organizaciones benéficas.
Cada vez hay menos mariposas, diurnas y nocturnas, porque la agricultura y otras actividades humanas están destruyendo sus hábitats.
Contribuye a reequilibrar la sitiación plantando plantas de flor que atraigan a las mariposas, como lilas, budleyas, madreselvas y onagras, y disfruta del olor que aportan a tu jardín tanto las flores como las mariposas.
Cuando el cargador del móvil está enchufado a todas horas, pierde hasta el 95% de la energía que consume. Si está caliente es que consume electricidad. Cuando no te haga falta, desenchúfalo.
No dejes cargando el teléfono toda la noche, porque sólo tarda unas horas en alcanzar la carga máxima.
Otra posibilidad es invertir en un cargador de teléfono de manivela, que se puede usar en cualquier sitio. Se tardan tres minutos en generar energía para una conversación de ocho. ¡O sea, que los muy habladores tendrán bien musculado el antebrazo!
Las secadoras en funcionamiento consumen más energía que cualquier otro electrodoméstico. Si tienes una, procura usarla como último recurso. La ropa secada al aire libre huele más a fresco al recogerla que si la secas en la secadora.
Sólo con que disminuyas el uso de la secadora en una carga semanal, reducirás las emisiones de CO2 de tu casa en unos 90 kilos al año.
Si no tienes más remedio que usar la secadora, quita la pelusa del filtro y haz cargas consecutivas, aprovechando que está caliente el tambor.
Las mejores horas para regar el jardín son las primeras o las últimas del día. Dado que el agua se evapora más despacio cuanto más fresco hace, llegará en mayor cantidad al lugar debido, y se perderá menos. Otra cosa que evitas es que las gotitas de agua concentren el calor solar sobre las hojas, quemándolas.
Usa regadera en lugar de aspersor. Así se puede dirigir el agua hacia la base de cada planta, en vez de mojar el jardín del vecino. Un aspersor usa hasta 650 litros por hora. Si lo dejas encendido toda la noche, el total será ni más ni menos que de 5200 litros. Si usas una manguera, ponle boquilla regulable para poder apagar el chorro mientras pasas de una planta a la siguiente.