En los últimos años estamos viviendo fenómenos metereológicos únicos, algunos mayores opinan que estos fenómenos ya se producian en su época pero metereólogos y científicos afirman que la tierra está empezando a cambiar. Ya no sé si estamos a tiempo de hacer algo, espero que sí y que luchemos por nuestro planeta pero en este post queremos exponeros 5 hipótesis que el calentamiento global podría cambiar.
1. La selva amazónica podría convertirse en un desierto.
La selva amazónica es un “milagro” natural para el sur del continente americano. Sin embargo, la deforestación y la expansión de las actividades agrícolas está teniendo un impacto devastador sobre la sabana. La parte oriental de la selva está, a día de hoy, más cerca de convertirse en una selva tropical de temporada que de continuar con su existencia natural como sabana. Una de las teorías más populares que se debaten en relación con esta alteración es la “teoría de la muerte regresiva” propuesta por Yavinder Malhi.
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La marejada es simplemente agua que es empujada hacia la orilla por la fuerza de los vientos que gira alrededor de la tormenta. Este aumento se combina con el avance de las mareas normales para crear la marea de tormenta de huracán, que puede aumentar el nivel de agua en un promedio de 15 pies o más.
Además, el viento impulsado por las olas se superpone a la marea de tormenta. Este aumento en el nivel del agua puede causar graves inundaciones en las zonas costeras, particularmente cuando la marea de tormenta coincide con las mareas altas normales. Por ejemplo, en EEUU, debido gran parte de las ciudades del atlántico, densamente pobladas como las costas del Golfo, están a menos de 10 metros sobre el nivel del mar; el peligro de las mareas de tormenta es tremendo.


El nivel de aumento en un área particular es también determinada por la pendiente de la plataforma continental. Una pendiente poco profunda de la costa permitirá que un mayor aumento de agua inunde las comunidades costeras. Comunidades con una plataforma continental más pronunciada no se ven tan afectadas con inundaciones, aunque, puesto que sigue habiendo grandes olas, estas pueden presentar problemas importantes. Leer el post entero
Según el Centro Nacional de Huracanes de Miami se ha formado la tormenta tropical Grace al oeste de la península, incluso con el característico “ojo” de los huracanes tropicales:

Aunque se espera que se disipe en 24-48 horas y no atraviese la península su formación muestra que el océano Atlántico está más caliente de lo normal, situándose su temperatura en 21ºC. Sus vientos son de unos 100 kilómetros/hora y su presión de 990 milibares. Este evento no es usual y se debe prestar atención a la situación marítima. Leer el post entero
Un artículo aparecido en la revista científica Nature atribuye la elevada frecuencia y feracidad de Gustav, Ike, y otros huracanes al fenómeno del calentamiento global, generado por la actividad del hombre.
Entre los datos publicados en el artículo científico, se resalta que la velocidad máxima de los vientos huracanados de los ciclones tropicales viene aumentado significativamente desde 1981. Y esta tendencia al alza, aparentemente generada por un aumento de las temperaturas promedio de los océanos, no tiene visos de amainar a corto plazo.
Tradicionalmente, en las polémicas sobre cambio climático, los expertos discutían sobre si el calentamiento impactaría elevando la fuerza, el número y la duración de los ciclones tropicales. La física básica y los estudios de modelos del clima parecen sugerir a los meteorólogos que las tormentas tropicales efectivamente, se volverán más intensas, a causa de océanos más cálidos que pueden entregar más energía que termina convertida en ciclones.

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