La importancia de la movilidad urbana sobre la contaminación atmosférica

Cuando leemos o escuchamos en prensa y televisión noticias acerca de la contaminación en nuestras ciudades y de su principal causante, el transporte, es habitual recibir únicamente información sobre la superación de los niveles contaminantes establecidos por ley o recomendados por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).

En este post vamos a intentar proporcionaros datos al respecto, haciendo un breve repaso sobre las principales causas, características, efectos sobre la salud y posibles soluciones de la contaminación atmosférica en las ciudades.


  • Origen: La contaminación urbana se debe principalmente a los gases emitidos por la combustión de derivados del petróleo como la gasolina o el gasoil, siendo el transporte y principalmente los automóviles privados, la fuente contaminante más importante en entornos urbanos. Dentro de los automóviles, los vehículos diesel son los que contribuyen de una forma más notoria a la polución local debido a una mayor emisión de partículas y de otros gases nocivos para nuestra salud y la de los ecosistemas. Otro de los factores influyentes son las condiciones meteorológicas, reduciendo la contaminación algunos fenómenos como la lluvia o el viento, mientras que otros como las altas presiones atmosféricas, la insolación solar y las nieblas contribuyen a empeorar la calidad del aire.
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  • Gases: Los principales gases que contaminan la atmósfera de nuestras ciudades son el Monóxido de Carbono (CO), el Dióxido de Azufre (SO2), el Dióxido de Nitrógeno (NO2), el Ozono (O3), las partículas o los hidrocarburos en forma gaseosa, entre otros. Algunos de estos contaminantes como el Ozono derivan de reacciones químicas entre otros de los gases emitidos, favorecidas en situaciones climatológicas de gran insolación, en un fenómeno conocido como SMOG, que crea una boina de polución sobre la ciudad.
  • Efectos: Estos gases, según la Agencia Norteamericana de Medio Ambiente, generan efectos sobre la salud, como fatiga o enfermedades y afecciones respiratorias como bronquitis y asma. Por ejemplo, según datos del Ministerio español de Medio Ambiente las emisiones de los motores diesel causan anualmente 16.000 muertes relacionadas con la afección de las partículas al sistema respiratorio. En cuanto al arbolado urbano, los gases contaminantes producen efectos nocivos como la aparición de manchas en las hojas y la reducción del crecimiento.

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  • Alternativas: En este sentido, las Administraciones y los ciudadanos podemos contribuir a reducir las emisiones locales y por tanto a mejorar nuestra salud y la de nuestro planeta, modificando nuestros hábitos de transporte, el uso de medios no motorizados como la bicicleta, y del transporte público, especialmente, aquel que funciona con electricidad como el metro, el tranvía o el tren. Otro remedio con gran potencial en los próximos años son los vehículos eléctricos, que no emiten ningún tipo de contaminantes locales.

Además, la información juega un papel clave, la mayoría de las ciudades disponen de estaciones de control de la contaminación, que nos proporcionan información detallada sobre la calidad atmosférica. Es importante conocer los niveles y la magnitud de un problema como este, para poder afrontarlo con soluciones que tenemos diariamente a nuestro alcance, como modificar nuestros patrones de movilidad.

Como ejemplo os dejamos el enlace a la Red de Medida de la Contaminación Atmosférica de Andalucía, que incluye tablas con los niveles de contaminación.

AUTOR COLABORADOR: Gabriel Castañares Hernández

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